domingo 29 de enero de 2012

Cambiamos el verbo TRABAJAR por el verbo CREAR


Cambiamos el verbo TRABAJAR por el verbo CREAR

Y decimos, mi trabajo es mi creación y por ello es bello.
Soy un creador-a

Y tu preguntas ¿pero como voy a crear algo en un trabajo que no me gusta y en el que ni siquiera se me permite salirme del manual?

Y esta es la respuesta: No importa lo que los demás deseen para ti. Nadie puede quedarse con tu vida si tu no lo permites.  Lo que importa es que tu seas consciente de que tu pensamiento es tan poderoso que prevalecerá por encima de todos los deseos ajenos. No tienes que hacer nada mas. 

Yo soy un creador, y lo somos, es un sentimiento tan potente que nos llevará al lugar exacto en el que podemos desarrollar todas las capacidades que a cada uno nos fueron dadas.  Nos impulsa como si de una palanca se tratara para incorporarnos de nuevo al flujo de la vida del que nos salimos sin darnos cuenta. Nuestra fuerza vital se emulsiona con este flujo y el milagro ocurre. Vemos entonces la magia de la vida. 

Y eso es vivir “tu” vida plenamente porque lo estas haciendo desde la consciencia.  No hay necesidad de poner resistencia a lo que no nos gusta sino mantenernos en nuestra posición de pensamiento y dejarse fluir.

La vida no es resistir sino fluir. Cuanto mas resistimos mas vivimos la vida de otros. 
La vida es decidir que es lo que uno mismo quiere. Lo peor es no decidir. Al decidir nos hacemos mas libres.

La vida es aceptar que la magia está ahí al alcance de todos. Solo nos tenemos que dejar llevar mientras mantenemos nuestro pensamiento claro. 

(El pez y la pluma)