jueves, 2 de junio de 2011

Yo quiero en lugar de yo debo porque el yo quiero me hace sentir bien

Si acabasemos con el yo debo y lo sustituyeramos por el yo quiero.
Si no aceptaramos compromisos que no deseamos.
Si decidiesemos de una vez por todas, de manera individual,  hacer siempre, sin excepción, lo que queremos y por tanto, dijisemos: No voy a hacer nada que no quiera hacer, estaríamos sentando las bases de la felicidad. 
Porque nuestro desalineamiento con la fuente es la causa de nuestro sufrimiento y este proviene del hecho de hacemos demasiadas cosas que no queremos hacer. Vivimos con el yo debo en lugar de con el yo quiero.

Mientras sepamos que estamos conectados permanentemente con nuestra fuente de energía y que esa fuente de energía encierra en sí misma todo lo que nosotros somos, con tan solo decidir que nos dejamos guiar por ella, estaríamos en el punto de hacer siempre lo que queremos, de olvidar los compromisos no deseados y en el perfecto fluir de todas las cosas bellas que a cada uno nos corresponden. 

Nuestra guía nos dice hacia donde ir y que hacer con una sencillez abrumadora. Tan fácil como preguntarmos: ¿Como me siento haciendo esto? ¿Como me siento con esta decision que estoy tomando? ¿BIEN (alineado) o MAL (desalineado)? Si hacemos caso a la respuesta BIEN entonces seremos felices.