El ego es la parte de nuestra mente física que ha sido entrenada, adoctrinada y encapsulada por otros dentro de la realidad ilusoria de la cultura en la que vives.
El ego es lo que tú dices que eres, lo que tú dices que crees, lo que tú dices que sabes. El Ego es lo que tu ves de ti mismo.
El Ego es todo aquello que te enseñaron en tu niñez. Allí se formaron tus creencias más profundas, las que hoy llevas contigo creyendo que son tuyas.
Lo que piensas de ti
Tu moral
Tus valores
La manera en que percibes el mundo
Lo que crees que es bueno o malo.
Lo que crees que es bello o feo.
Lo que crees que te conviene o no te conviene
Para lo que crees que sirves o no sirves.
Sobre estas creencias has construido una vida, una realidad que no es la tuya porque poco a poco perdiste tu conexión con tu origen, con la fuente que es co-creadora contigo.
El Ego es por tanto es una falsedad de ti mismo.
Ya que todo te ha sido enseñado todo lo que crees que eres, NO ERES TU.
Y todo lo que te ha sido enseñado obedece a un modelo limitado en tu mente que cierra el paso a tu verdadero SER.
Por tanto todo lo que crees que eres tú, es tu EGO y tu EGO sin embargo, no eres tú. Es una una ilusión.de ti mismo.
El EGO representa todos los actos de tu vida y sin embargo, no es tu propia vida.
Lo maravilloso de todo esto es descubrir que podemos vivir nuestra propia realidad, que podemos co-crear nuestra propia vida y que además, ésta es mágica. La tuya, la mía, la de todos los seres humanos.
Cuando decidimos participar en el proceso de creación de nuestra propia realidad, inmediatamente sentimos como pasamos de la realidad del dolor a la de la felicidad, de la vibración baja a la alta, de la realidad opaca al brillo que más reluce, del automatismo a una vida individual y propia.
Este es el milagro que ocurre al recuperar nuestro propio ser, al conectarnos con nuestra fuente original.